13.7.09

Luna Nueva: El final (u)

... Sus ojos se enfriaron y volvió a mostrarse distante.
-Me refiero a Charlie, por supuesto. Te necesita y has de cuidarte por él.
Asentí de nuevo.
-Lo haré- murmuré.
Él pareció relajarse, pero sólo un poco.
-Te haré una promesa a cambio-dijo- Te garantizo que no volverás a verme. No regresaré ni volveré a hacerte pasar por todo esto. Podrás retomar tu vida sin que yo interfiera para nada. Será como si nunca hubiese existido.
Las rodillas debieron de empezar a temblarme en ese momento porque de repente los árboles comenzaron a bambolearse. Oí el golpeteo de mi sangre más rápido de lo habitual detrás de las orejas. Su voz sonaba cada vez más lejana.
Sonrió con amabilidad.
-No te preocupes. Eres humana y tu memoria es un auténtico colador.A vosotros, el tiempo os cura todas las heridas.
- ¿Y tus recuerdos?-le pregunté. Mi voz sonó como si me hubiera atragantado, como si me estuviera asfixiando.
- Bueno-apenas dudó un segundo-. Yo no olvidaré, pero los de mi clase... nos distraemos con suma facilidad.
Sonrió una vez mpas, pero a pesar del aplomo exhibido, la alegría de los labios no le llegó a los ojos. Se alejó de mí un paso.
- Supongo que eso es todo. No te molestaremos más.
El plural captó mi atención, lo cual me sorprendió incluso a mí, ya que a juzgar por mi estado cualquiera hubiera creído que no me daba cuenta de nada.
Alice no va a volver, comprendí. No sé cómo me oyó, porque no llegué a pronunciar las palabras, pero pareció interpretarlas y negó lentamente con la cabeza sin perder de vista mi rostro.
- No. Los demás se han ido. Yo me he quedado para decirte adiós.
- ¿Alice se ha ido?- mi voz mostraba incredulidad.
-Ella quería despedirse, pero la convencí de que una ruptura limpia sería mejor para ti.
Me sentía mareada y me costaba concentrarme. Sus palabras daban vueltas y más vueltas en mi cabeza. Pude oír la voz del médico del hospital de Phoenix, la pasaba primavera, que decía mientras me enseñaba las placas de rayos X: Es una fractura limpia, como bien puedes ver.Recorrió la imagen de mi hueso roto con el dedo.Eso es bueno,así sanará antes y con más facilidad.
Procuré acompasar la respiración. Necesitaba concentrarme y hallar la forma de salir de aquella pesadilla.
- Adiós,Bella- dijo entonces con la misma voz suave, llena de calma.
-¡Espera!- esperé mientras intentaba alcanzarle, deseando que mis piernas adormecidas me permitieran avanzar.
Durante un momento creí que él también se acercaba, pero sus manos heladas se cerraron alrededor de mis muñecas y las inmovilizaron a mis costados. Se inclinó para acariciarme ligeramente mi frente con los labios durante un segundo apenas perceptible. Se me cerraron los ojos.
- Cuídate mucho-sentí su frío hálito sobre la piel.
Abrí los ojos de golpe cuando se levantó una ligera brisa artificial. Las hojas de una pequeña enredadera de arce temblaron con la tenue agitación del aire que produjo su partida.
Se había ido.
Le seguí, adentrándome en el corazón del bosque, con las piernas temblorosas, ignorando el hecho de que era un sinsentido. El rastro de su paso había desaparecido ipso facto. No había huellas y las hojas estaban en calma otra vez, pero seguí caminando sin pensar en nada. No podría hacer otra cosa. Debía mantenerme en movimiento, porque si dejaba de buscarle, todo habría acabado.
El amor,la vida, su sentido... todo se habría terminado.
Caminé y caminé. Perdí la noción del tiempo mientras me abría paso lentamente por la espesa maleza. Debieron de transcurrir horas, pero para mí apenas eran segundos. Era como si el tiempo se hubiera detenido, porque el bosque me parecía el mismo sin importar cuán lejos fuera. Empecé a temer que estuviera andando en círculos- después de todo, sería uno muy pequeño-,pero continué caminando. Tropezaba a menudo y también me caí varias veces conforme oscurecía cada vez más.
Al final, tropecé con algo, pero no supe dónde se me había trabado el pie al ser noche cerrada. Me caí y me quedé allí tendida. Rodé sobre un costado de forma que pudiera respirar y me acurruqué sobre los helechos húmedos.
Allí tumbada, tuve la sensación de que el tiempo transcurría más deprisa de lo que podría percibir. No recordaba cuántas horas había pasado desde el anochecer.¿Siempre reinaba semejante oscuridad de noche? Lo más normal sería que algún débil rayo de luna cruzara el manto de nubes y se filtrara entre las rendijas que dejaba el dosel de arboles hasta alcanzar el suelo....

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